Software de la Liberación

Esta charla fue preparada para el evento TEDx Tukuy 2011. El video estará disponible en un par de meses.

¿Qué tienen en común niños de Uruguay, Autralia, México, Haití, Colombia, Paraguay, Afghanistán, Nepal, Ruanda y Perú? ...el Software que utilizan en primaria para aprender. Soy miembro de la comunidad que produce este Software y amo lo que hago, De hecho, desde niño, soñaba con ser inventor de juguetes. El software es un juguete muy especial porque media entre la realidad y el usuario, recibiendo, procesando y entregando información y comportamiento. El software está en todas partes alrededor nuestro, es invisible cuando funciona bien. Lo encontramos en semáforos, ascensores, cajeros, celulares, aviones y todo tipo de maquinaria. Dicta el funcionamiento de las cosas, por lo que es el componente esencial de cualquier tecnología. La tecnología en sí, es solo una herramienta, y su verdadero valor depende del uso que le damos. Evaluando el impacto social de una tecnología podemos comprender si esta es nociva o nutritiva para el sistema como un todo. En particular, tecnologías libres son aquellas cuyo autor permite su reutilización para cualquier fin. En otras palabras, son “reciclables”. Esta libertad para el uso y transformación de una tecnología, es requisito fundamental para su apropiación. Los niños son sorprendentes: tienen una capacidad innata de apropiar el conocimiento y combinarlo con su propia creatividad. Solo necesitan amor y un entorno que puedan explorar. El software que hacemos está diseñado para facilitar esta exploración a través de 3 atributos:
  1. La simplicidad (niños a partir de 2 años pueden usarlo)
  2. La reflexividad (mantiene una bitácora de las acciones del usuario)
  3. La colaboración (incorpora mecanismos para entablar diálogos entre usuarios, trabajar en grupo, y ejecutar proyectos)
Sugar, que es el nombre del software, fue diseñado en el Media Lab del MIT inicialmente para el proyecto OLPC - Una Computadora Por Niño - en 2005 Hoy, con más de 2 millones de usuarios en el mundo, Sugar es el único ambiente de aprendizaje para niños sustentado sobre una comunidad de Software Libre. Al menos 600.000 usuarios de Sugar están en Perú. Contamos con una enorme capacidad instalada y dos formas de calcular su valor; La tradicional, donde evaluamos de forma unitaria y totalizamos la sumatoria del costo nominal de desplegar la tecnología en terreno. Y la alternativa, donde evaluamos el valor del conjunto en red, considerando el uso que le podemos dar. Entonces el reto es involucrar a los usuarios en usos creativos y constructivos con esta tecnología. Por ejemplo en la creación bases de datos comunitarias. Podemos articular la red para georeferenciar y documentar nuestros recursos. O también la podemos usar para monitorear nuestro medio ambiente involucrando a los niños en la captura y evaluación de datos como la calidad del agua y del aire y de la tierra. Podemos construir colectivamente diccionarios y enciclopedias para la preservación de patrimonios culturales como las lenguas nativas. El valor de la red está entonces solo limitado por nuestra capacidad para usarla. Podemos usar la tecnología para informarnos y compartir conocimiento, y así tomar mejores decisiones colectivas, incluso transformar nuestro entorno y nuestra sociedad. Aspiramos a desarrollar en nuestro niños la habilidad de aprender a aprender: De navegar por océanos de información, enfocando su atención en lo relevante, de comunicar ideas en forma clara y oportuna, entablando diálogos con los demás. Esta es nuestra forma de combatir la Ignorancia. Estos son tiempos de tomar conciencia de nuestro propósito como seres humanos. La tecnología en sí no tiene propósito. Usemos las herramientas de información para evolucionar nuestra sociedad. La red nos da la capacidad de agregar nuestras buenas intenciones, como granitos de arena, empezando con nosotros mismos. Podemos auto-organizarnos y articular nuestro trabajo a través de ella. Podemos aspirar a vivir en un mundo más sustentable y equilibrado. Ni imaginamos donde los niños son capaces de llegar. Esa es nuestra esperanza. En el Perú necesitamos hacer varias cosas con urgencia para aprovechar lo que ya tenemos:
  • Direccionar el diálogo. Diseñar contenidos relevantes y abrir espacios para el intercambio.
  • Actualizar el software. La mayoría de las máquinas no ha sido actualizada desde 2007. Para cerrar el ciclo de retroalimentación necesitamos actualizaciones frecuentes.
  • Conectar a todos a la red. Aquí es donde existe la oportunidad más evidente para el gobierno entrante, de recoger todo el gasto que se ha hecho hasta ahora en infrastructura, y transformarlo en una inversión orgánica, llena de posibilidades para abrir nuestras mentes hacia el futuro.
Se estima que para el 2015 habrá 30 millones de niños conectados en Latinoamérica. Uruguay lleva el liderazgo: Todos los niños están conectados. Los niños en Uruguay están en la red, haciendo cosas sorprendentes, como Agustín Zubiaga, de 12 años, que desarrolló un Navegador Web para Sugar, o Christofer Travieso, de la misma edad, quien desarrolla juegos, por nombrar algunos. Sin duda estamos viendo el amanecer de una nueva era en lo que refiere al acceso y la aplicación del conocimiento. Nos acercamos a tener una masa crítica de personas con la capacidad de mirar la tecnología no solo por lo que es, sino por lo que puede ser. Las máquinas son extensiones de la voluntad humana y debemos ponerlas al servicio del bien común, ayudándonos a gestionar los recursos del planeta en forma responsable, inteligente, automática y transparente. La idea no es llenarnos de tecnología, sino hacerla invisible. Algún día pronto, todos podremos dedicarnos a lo que amamos, a nuestras pasiones, a nuestra familia, a explorar nuestra mente, el espacio, el arte, el espíritu, haciendo de nuestros mundos un jardín pacífico donde el ser humano pueda florecer a su verdadero potencial.

Comentarios